1. DORMIR ES PARA CUERDOS

    Escuchas voces que te susurran mientras duermes, en lo más profundo de tu mente y piensas que enloqueces.

    –No es locura. –Te dicen al oído. –No es cordura. –Repites con gemidos.

    Abres los ojos mientras sudas frío, miras a los lados esperando encontrar algo que se te haya perdido.

    –No es un truco. –Te repiten sin cesar. –No puede ser cierto. –Te dices sin parar.

    Te levantas lentamente y tu cabello acaricia tus hombros, te paralizas al pensar que alguien te toca, te horrorizas al pensar que alguien te ronda.

    –No te asustes. –Te dice otra voz. –Son varios. –Piensas con temor.

    Estás a punto de poner los pies sobre el piso pero recuerdas a aquel monstruo que vive bajo tu cama.

    –Ya no eres una niña. –Te recuerda la primera voz. –Tampoco soy tan valiente. –Dices con decisión.

    Se oyen risas en medio de la habitación. Suena a que se burlan. Suena a que les diste una razón.

    –Nunca serás valiente, siempre serás una niña. –Acaban de decirte una verdad que no querías enfrentar. No respondes, no tienes nada que refutar.

    Escuchas a tu madre cantarte una canción de tu infancia, aparece una niña en medio de la habitación, es la hija que aún no tienes, su pecho sangra, en tus manos tienes su corazón.

    –No grites. –Te dice la voz con tranquilidad. No haces ni un ruido, no lloras ni te agitas, no sueltas el corazón, no crees que todo sea realidad.

    La niña se acerca hasta tu cama y estira sus brazos, te muestra la palma de sus manos y mientras alza su mirada, sonríe con total sinceridad.

    Ya no hay voces, solo escuchas tu corazón palpitar. Empiezas a ver todo con claridad, estás embarazada y no lo pueden saber tus papás. Una lágrima recorre tu mejilla, la siguen otras, cada vez son más.

    La niña te mira con preocupación, su sonrisa tan honesta desapareció, la ira empieza a congestionar su rostro y sus lágrimas también brotan, mojando tu edredón.

    Le quieres entregar el corazón, quieres que deje de llorar y que vuelva a sonreír pero no tomas una decisión. Tu cama empieza a temblar, algo se mueve debajo y te hace tambalear.

    El monstruo volvió y te hace pensar, pones los pies en el piso y te dejas atrapar, no te importa a dónde te quiera llevar.

    Prefieres los temores del pasado y no lo que el futuro te tenga preparado.

  2. Mi infierno

    Anoche soñé con una caravana de coches fúnebres, pudieron ser 7 o 10, no los conté.

    Anoche soñé con recién nacidos, pudieron ser 2 o 3, no puedo recordarlo.

    Anoche soñé que iba en patines mientras descendía hasta el infierno, donde no habían sartenes ni fuego, pero sí mujeres enterradas en sus errores, sin posibilidad de redención.

    Anoche soñé que caía en una cantera, llena de hombres que matarían sin necesidad, desfigurados por la violencia y sin esperanzas ni oportunidad.

    Anoche soñé que escapaba de esa condena, aferrándome a tu sonrisa y al recuerdo de tu vida junto a la mía.

    Anoche soñé que el averno no estaba al final, en un abismo, sino entre nosotros cuando nos olvidamos de lo que en realidad sentimos.

  3. LO QUE FUE

    Yo el pasado no lo nombro en cada cosa que escribo, simplemente se quedó en el olvido.

    Yo al pasado no lo recuerdo, porque ando ocupado haciendo nuevos recuerdos.

    Yo al pasado no lo ando evocando, porque en el futuro está lo que quiero.

    Yo al pasado no le dedico historias, porque el pasado en sí mismo es historia.

    A mí el pasado no me anda persiguiendo, respeta mi presente si quiere seguir presente.

    A mí el pasado no me pide que lo retome, para mi el pasado no es una alternativa.

    A mí el pasado no me busca y no necesito esconderme pues no temo que me encuentre.

    A mí el pasado no me pide explicaciones y si lo hiciera tampoco se las daría.

    El pasado no vale la pena recordarlo, ni estarlo comparando con lo que viene.

    Para mí el pasado es de esos recuerdos que no se recuerdan y cuestan recordar.

    Para mí el pasado nunca será presente y si tengo que decírselo, lo hago de frente.

    A mí el pasado no me sirve y como van las cosas, tampoco el presente.

  4. PÉSIMO

    - Buenos días ¿será que me puede ayudar con una cosita?
    - Sí, dígame.
    - Verá usted, soy producto de un pésimo diálogo.
    - Entonces tenemos algo en común.
    - ¿Qué dice?
    - Que tenemos algo en común.
    - Sí, yo sé que es un problema muy común, muchos creen que escribir es fácil.
    - No, me refería a que compartimos el mismo sentimiento.
    - Hummm, se está equivocando, a mi me gustan las mujeres.
    - No me está entendiendo, quise decir que yo también pienso que este diálogo es una pérdida de tiempo.
    - ¿Entonces por qué me habla?
    - Porque soy cortés.
    - Y yo Árias, pero no por eso tiene que contarme su vida, imbécil.

  5. ERROR DIVINO

    ¿Cuándo decidiste perder la razón? ¿acaso cuando extraviaste tu personalidad o tu corazón? el mundo se hizo pequeño a tu alrededor y saliste a la calle a buscar el aire que se te escapó.

    La multitud tenía la cara de tu mamá, desaprobando tus teorías sobre un Dios ambicioso, creador de una obra pretenciosa de la cual se arrepintió, pero a la que le siguió dando largas porque si la exterminaba los ángeles se asustaban y sus hermanos se burlaban.

    Sí, Dios tiene hermanos y les encanta la oscuridad, él era ese hijo rebelde, el que no creía en las tradiciones ancestrales que les legó su papá, se fue en contra de su madre e iluminó su hogar, después de 666 azotes los abandonó junto a esas creencias a punto de terminar.

    Dios es ese hijo anarquista que con los años se hizo radical, que para llevarle la contraria a su familia creó el big bang. Hizo explotar el universo para tener lugares iluminados y poderse ocultar, sabía que ni a su mamá ni a sus hermanos les gustaban los lugares donde la luz dispersara su inmensidad.

    Nadie predijo que Dios crecería para contradecir su cuadro familiar, pero tanto era su odio que prefirió el círculo como símbolo de eternidad. Luego hizo al hombre y fue cuando todo se le salió de control. Sus hermanos no lo saben, pero después del matrimonio, es la peor obra que se le ocurrió.

  6. DEMENTE

    Yo te quería desde antes que el mundo lo hiciera, cuando las nubes se encontraban para evitar que salieras, la calle te odiaba más que las sombras en tu habitación, que aprovechaban cualquier excusa para oscurecerte el corazón.

    Todos te olvidaron, incluso la razón, pensabas demasiado así que te abandonó, creías que tu reflejo era esa copia de Femme aux bras levés, que Picasso era la marca del espejo y que el vídrio al tacto era igual que el papel.

    En las noches los demonios no te visitaban, era ese padrastro que tu madre amaba, con su puesto envidiable y su mirada carismática, con sus buenos modales y su guardarropa de marca. Yo te quería desde antes que tu padrastro lo arruinara.

  7. BRINDIS

    Vamos a brindar por tus sueños muertos y por perder la razón.
    Vamos a brindar por que renunciaste y nunca tomaste ese avión.
    Vamos a llorar sobre una copa y a endulzarla con saliva.
    Vamos a gritar encerrados mientras buscamos la salida.

  8. FINAL

    ¨De eso tan bueno no dan tanto¨ decía mi mamá y ¨demasiado bueno para ser cierto¨ decían los demás. Yo no tenía intenciones de creerlo pero la herida aún no existía, así que destrocé mi cerebro abriéndole un hueco desde adentro.

    Esta es la historia de un chiquillo que por amor se convirtió en adicto.

    Todo termina con colores psicodélicos que se derraman por mis ojos, mientras ahogan personas y a las más altas las ahorcan, morir entre colores lo hace más placentero, la asfixia duele menos cuando te abraza un azul intenso. Yo sabía que el amarillo te ponía la sangre a mil, mientras mi cabeza revoloteaba entre Voltaire y una Maxim.

    Esta es la historia de un color que por amor se convirtió en sabor.

    El rojo no hacía parte de la paleta, así que fue tu sangre la que completó la mesa. De entrada servían una ensalada bastante insípida, que al lado del plato fuerte me supo muy condimentada, tus dedos se me hicieron excesivos, capaces de atravesar el pato mejor que cualquier tijera. Entre tanto plato alcancé a reconocer la bandeja en la que pronto servirías mi cabeza.

    Esta es la historia de una conversación que por amor se convirtió en amenaza.

    Ya sabía que tus palabras tenían subtexto, que para escucharte hay que ir leyendo la traducción, esa que aparece a tus pies y que cuando intento leerla me toca agachar la cabeza, dejando la nuca expuesta, olvidando que tu padre es torero y que siempre llevas un estoque escondido en tu brazo izquierdo.

    Esta es la historia de un amor que por obsesión se convirtió en rencor.

  9. BRO

    Me enamoré de tu hermano y no lo pude evitar, es más hombre, es más guapo, es más de lo que me pudiera imaginar. Sus ojos reflejan mis instintos, debe ser su forma y su color, sus labios me invitan a refrescarme, debe ser su tamaño, debe ser mi fijación. Su cuello me sugiere que lo muerda, debe ser su piel, debe ser su olor.

    Su cuerpo y el mío se atraen como un par de imanes dispuestos para encontrarse. Estoy segura que te parece imposible, que durante este tiempo pensara que eras perfecto, estoy segura, no es entendible, que durante este tiempo pensara que eras un dios.

    Lo que te quiero decir es más sencillo de lo que estás entendiendo, lo que siento y comprendes está tan lejos como el suspiro que lancé al cielo, el día que estaba riendo y cansada miré hacia el sol. No lo tengo que pensar porque lo hacía mientras tú dormías, no tengo que recapacitar porque eso lo hice aquel día, en que por primera vez vi a tu hermano, con su mano buscando la mía mientras la quería más cerca, tocando mi espalda con su respiración junto a la mía.

    Cuando lo miro a la cara descubro la perfección, sus ojos, su boca, sus pómulos son una invitación, quiero ir a verte simplemente para besarlo, mientras nuestras mejillas se encuentran en un saludo, tan corto, que no equilibra el desengaño. No me ruegues, no me expliques, que aunque sean gemelos, mi corazón reconoce esa diferencia que para  los demás no existe.

  10. LA HISTORIA DE TU VIDA

    Quiero escribir la historia de tu vida y que después de que la leas, me digas que la siga escribiendo, pero esta vez junto a la mía. Quiero dibujar una línea que cruce tu lunar, que cuando quiera encontrarte me guíe hasta aquel lugar, en el que una vez nos miramos y tomamos esa decisión, juntos aunque no lo creamos, recordándonos aunque no lo sepamos.

    Se me notan las costillas porque muero de hambre, famélico te busco en el frío de la ciudad, camino por las calles sin poderte encontrar. Muero por un poco de lo que me solías brindar. Como perro callejero empiezo a mirar, rabioso por dentro y sin nadie que merezca mi lealtad. Soy un perro moribundo, demasiado orgulloso para velarte un día más.

    Me visten las cortinas que solíamos mirar, en las que dibujamos un futuro que ya no va a llegar. Si te digo que me muero no es por un poco de caridad. Lo que opera en mi interior son los átomos entre el polvo de un mapa que nunca apareció. Escucho que me llaman entre sueños a las tres de la mañana, son las voces que me dicen lo que va a suceder cuando ya no esté acá.

    No tengo mañana cuando miro hacia atrás, no tengo mirada cuando dejo de observar, mis cuencas vacías se llenan con vapor, que calienta la tierra y sacude su interior. Lloran las hojas y se estremecen las raíces, escucho el zumbido del aire ascendiendo en medio de matices. Las luces se encienden por última vez, se despiden mientras dicen: te veremos volver.

    Voy a pagar mis deudas por última vez, una vida no fue suficiente para tenerte, el tiempo danza a través de mis huesos, deshaciendo las memorias y olvidando los recuerdos. Tus pensamientos me mantienen cerca de tu cama, mientras acaricio la madera esperando una llamada. Ese terror que sube por tu cuerpo es el odio que nunca salió, que se aloja en tu mente hasta que vuelve y desciende.

    Soy un inmigrante en tu habitación, escondido en el armario mientras observas el sol, escucho los latidos de tu corazón, mientras recuperas el aliento y se desvanece el temor. Ya no soy ni el recuerdo, ya no soy ni una foto en la pared, ya no me agarras de la mano, ya no somos tú y yo otra vez.  

  11. SUSPENSIVO

    Quiero un rato a solas con tu corazón, sin que nos moleste o interfiera la razón. Sin nadie que nos diga que es mejor olvidarlo todo, sin que nadie nos diga que uno vale más que el otro. Lo importante no es lo que hicimos sino lo que podemos hacer, lo rescatable no es lo que te dije sino lo que te diré.

    Hoy es un día oscuro igual que ayer, lleno de llanto sin lágrimas y sal sin agua. Me encontré con un vacío en el pecho en el que iba un espejo, sin brillo o reflejo me encuentro suspendido. Mientras el tiempo pasa volando con alas de seda, que rozan el aire y desgarran e infectan, surcando los sueños se aloja una bacteria.

    Hoy habrá una noche sin vida igual que mañana, mañana la muerte se reirá mientras enamora más almas. Perdí la apuesta que te hice hace años, cuando sabía que el rojo era más rojo a través de tus labios. Mi garganta se cierra mientras se llena de polvo, las palabras la abren para seguir respirando. Lo que nos pasa no son las horas, sino murciélagos en forma de culpa, que se cuelgan de nuestros cuerpos mientras duermen y aguantan.

    Yo quería ser vos para que vos fueras yo, que un suspiro se confundiera con el océano en el que reposaban nuestros sueños y viajaban con el viento, sin pensar a dónde, sin saber hasta cuándo, sin parar en ningún lado, sin avanzar hasta haber germinado.

    Mi respiración en tu espalda no era yo tratando de no morir, sino un lazo incoloro que quería pasar a través de  ti y rodear nuestros cuerpos para así empezar a vivir. La luz del día golpea mis ojos cuando no reflejan los tuyos, ni tus mejillas, ni tu pelo, ni  tu pecho hecho para mi.

    Quiero un rato a solas con tu corazón, sin que digamos una sola palabra, porque ninguna es capaz de soportar ese sentimiento que nos arrebata la razón.

  12. GOMFIPOTICO

    Si te cuento un chiste no te rías y si te doy una noticia no te quedes con la boca abierta. Si te duermes no descuelgues la quijada y si gritas tápate con algo. Si te tomo una foto no sonrías y si te hablo respóndeme sin vocalizar.

  13. VENTE A VIVIR CONMIGO

    Tengo un tema atorado en la garganta y no me lo puedo sacar, tengo dedos ampollados y no me los puedo cortar. Si te digo lo que pienso me vas a mandar al psiquiátrico y si no te lo digo vas a dejarme igual. Mejor te mando rosas rojas que camuflen el olor a sangre, no revises mi historial ni le preguntes a mi mamá, a ella ya la convencí de que es una etapa por la que estoy pasando y nada más.

    Cuando cumpla los dieciocho me voy de la ciudad, no cargo con tu cuerpo porque viva me sirves más. No voy a tener hijos porque ya me mutile, aproveché e hice un video que colgué en mi sitio web. Si te hace falta te acuestas con alguien más, tomamos unas fotos y cobramos por mirar.

    Quiero trabajar en un matadero, quiero rebanar seres vivos y que me paguen por ello. Quiero mirar a los ojos del animal, decirle que va a morir y verlo luchar, de cada uno me pienso quedar una parte, un ojo, una pezuña, un cuerno o un molar. Pero tú tranquila que ese va a ser mi trabajo y si disfruto lo que hago no te tienes que preocupar.

  14. TE SIGO HASTA EL ABISMO PERO NO ME LANZO CONTIGO

    Vamos, yo te acompaño, caminemos mientras charlamos un rato, tú me cuentas tus penas mientras yo me identifico con tu llanto, cuando tus zapatos te pesen yo te presto los míos, para que te imagines que eres otro mientras continuamos el camino.

    Yo te sigo hasta el abismo en donde recordaremos juntos el recorrido.

    Cuando el sol esté en el cenit y el sudor pase por tu sien, yo te presto un pañuelo húmedo para que humectes tu piel. Cuando me mires con afecto yo te miraré igual, porque es el mismo polvo el que se encuentra bajo nuestros pies.

    Yo te sigo hasta el abismo y cuento los pasos contigo.

    Si todos nos observan con sospecha, nosotros los miramos con desprecio. Si todos rezan sus novenas no importa, porque llevamos al diablo bien dentro, que nos guía a la meta y nos mantiene en el sendero.

    Yo te sigo hasta el abismo mientras los recuerdos se convierten en olvido.

    Caminamos rápido hasta alcanzar el río, caminamos lento entre rocas con filo. En nuestros pasos reposa un ideal, cada paso que damos nos acerca a nuestro pedestal.

    Yo te sigo hasta el abismo y hago mío tu destino.

    Al pasar por el cementerio orinaremos cada tumba, en especial la de tu padre, a su rechazo y su fortuna. Cuando lloremos, lo haremos bajo la lluvia, para que las lágrimas sepan dulce y la sangre brote y se diluya.

    Yo te sigo hasta el abismo y cuando te de frío te doy abrigo.

    Interrumpiremos cualquier lazo que tengas con el mundo, amputaremos cualquier miembro que se niegue a soltarte. Incluso los fantasmas temerán acercarse, andar nuestro pasos o ser invocados a cumplir un trabajo, que luego los ate y de un hilo queden ligados nuestros caminos.

    Yo te sigo hasta el abismo, mientras mis tijeras cortan cualquier molesto hilillo.

    Llegaremos hasta la montaña y empezaremos el ascenso, mis pulmones serán tu refuerzo y con cada respiro sentirás mis latidos, lentos como el tiempo cuando estás pagando por un delito, suaves como el aire que parece abandonarte sin querer darte alivio.

    Yo te sigo hasta el abismo porque ese es mi mayor compromiso.

    Tu equipaje será el mío y tu fatiga la compartirás conmigo, mientras tus manos sufren la escalada, las mías rodearán tu espalda. No harán falta palabras de agradecimiento, porque cuando se está tan alto se pierde el aliento.

    Yo te sigo hasta el abismo y agachados nos asomaremos al precipicio.

    En la cima tomaremos aire a bocanadas, sentiremos cómo tiemblan nuestras piernas y veremos que el cielo está más cerca que el suelo. Te miraré a los ojos y verás que todo ha acabado, sonreiré cómplice y me devolverás mis alas.

    Yo te sigo hasta el abismo y con mi cuchillo acabaré tu martirio.

  15. MUERTA PERO REGIA

    Cuando me muera quiero verme muy bien, maquillaje de Channel, vestido y accesorios de Christian Dior, un ataúd lleno de diamantes y forrado de espejos en su interior. Dos copas de champagne con una botella de Armand de Brignac, para que cuando llegue la muerte tengamos algo sencillo para brindar.

About me

Mi gato piensa que soy su enemigo imaginario y tiene razón.

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